Una especie de pérdida constante del nivel normal de la realidad.


El Pesa-nervios, Antonin Artaud


domingo, 27 de septiembre de 2009

JUEGO DE MANOS

Juego de manos: cementerio abierto por la extensión del incesto, los huevos vacíos de las aves rapaces, y el tinte usado para el pelo.

Mentiras, una detrás de otra, desfilando marcialmente, dispuestas a estrellarse por su bandera -o cualquier otra excusa. Un grupo de leones atraviesa la sabana, donde espera encontrarse con el baobab más enano del mundo, que decrece aún más por momentos.

¿Y los juegos? ¿Y las manos? En un remolino de sexos sin cremas, en una trampa mortal para aplausos innumerables, en una alambrada llena de crucifixiones sin rematar, llenas de silencio, de locura, de leche cortada y dientes de oro.

Las voces de otro tiempo que se acercan y aumentan el miedo y paralizan la hora en que los verdugos tiritan entre las piernas de sus madres.

Allí también ocurre el día, allí también los muros derribados, las estatuas sin ojos, los mosaicos arrancados, las fuentes secas.

Allí, es decir, aquí, en el último terreno del vacío, la última puerta de emergencia que es capaz de separar el amor de la ternura, la compasión del asesinato, la escritura y la muerte.

Nuestros brazos no son sino muestras imprecisas de un lenguaje que ya sólo existe en nuestra memoria.

3 comentarios:

Piedad dijo...

Hola! Muchas gracias por tu comentario. Me gusta tu texto lleno de imágenes y más bien de sensaciones, qué difícil de expresar muchas veces.
Demasiadas materias en proceso de extinción.

Saludos!!

Anónimo dijo...

Se me ha olvidado, se me ha olvidado...

Álvaro Guijarro dijo...

Vuelve el frío, vuelve la poesía. Otra vez cerca, querido, y sí, aquí en vez de en alemán.

Un abrazo,