Una especie de pérdida constante del nivel normal de la realidad.


El Pesa-nervios, Antonin Artaud


viernes, 1 de mayo de 2009

ANTES DE AMANECER HAY QUE SOÑAR (poema)


Antes de amanecer hay que soñar




Antes de amanecer hay que soñar,
y descubrir bajo las sábanas un preso inquietante con muletas,
un ojo de buey que gira en diagonal y se pierde tras la última calle,
mientras dos loqueros pasean cogidos del brazo
cargando un bolso lleno de reliquias familiares como gárgaras
o lóbulos de oreja.


Mientras, dos niños corren agitándose como un batido de fresa y plátano
después de observar detenidamente el cadáver exquisito de una paloma de la paz
atropellada en mitad de la calle por una ambulancia
que hacía su ronda habitual de casa a la oficina con un sándwich entre ceja y ceja



Federico Ocaña Guzmán

2 comentarios:

Álvaro dijo...

Los poemas maravillosos... este y el de "¿Dónde me llevan...?" los más ricos.

El locutorio existe, eran hindúes.

Abrazos,

Álvaro dijo...

Tus poemas, tus poemas, tengo tus poemas. Llámame, o lo que sea.

Abrazos,